Proposición: Ante la terminación de las cuotas compensatorias a productos Chinos, la SE establezca un proceso de desgravación progresivo a 5 años

- martes, 4 de diciembre de 2007 -

Senado.gob.mx
Gaceta Parlamentaria del Senado
No. 169, Año 2007.
Martes 04 de Diciembre
2° Año de Ejercicio.
Primer Periodo Ordinario.

México.

Proposición del Senador Ricardo Torres Origel, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, a nombre propio y otros Senadores, al que contiene punto de acuerdo para que ante la terminación el próximo 11 de diciembre, de las cuotas compensatorias a la importación de calzado, textiles y vestido proveniente de China, la Secretaría de Economía establezca un período de transición de 5 años a efecto de que estas cuotas arancelarias compensatorias se sujeten a un proceso de desgravación progresiva.


C. PRESIDENTE DE LA MESA DIRECTIVA
DE LA H. CÁMARA DE SENADORES
DE LA LX LEGISLATURA
P R E S E N T E

El que suscribe, RICARDO TORRES ORIGEL, Senador de la República de la LX Legislatura, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional, a nombre propio y de los Senadores que suscribimos el presente, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 58, 59 y 60 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, someto a la consideración de esta Asamblea la siguiente proposición con Punto de Acuerdo como de urgente y obvia resolución para que ante la terminación el próximo 11 de diciembre, de las cuotas compensatorias a la importación de calzado, textiles y vestido proveniente de China, la Secretaría de Economía establezca, de acuerdo a sus facultades, un período de transición de 5 años a efecto de que éstas cuotas arancelarias compensatorias se sujeten a un proceso de desgravación progresiva, estableciendo un proceso de negociación entre los productores y los importadores por una parte, y por otra, para que los productores mexicanos establezcan junto con el Gobierno mexicano un programa integral de competitividad; así mismo, para que la Secretaría de Economía establezca un programa de apoyo durante este período a los productores a fin de proteger la planta productiva y sobre todo el empleo de los mexicanos. Adicionalmente se haga un exhorto respetuoso a la misma Secretaría a fin de que con toda objetividad aplique el estado de derecho, pero con justicia, valorando con responsabilidad las pruebas de dumping que ha acreditado la industria manufacturera mexicana respecto de las importaciones de calzado, textiles y vestido manufacturados en China, en atención a las siguientes:

C O N S I D E R A C I O N E S

La dinámica del mundo globalizado se expresa en los cambios suscitados en el mercado mundial del calzado. La Industria del Calzado pasa por un momento de grandes retos, debido, entre otras cosas, a la competencia desleal y la contracción del mercado interno. Adicionalmente, la globalización y el libre mercado exigen mayores niveles de competitividad, traducidos en precio, calidad y buen servicio, exigencias que no siempre es fácil cumplir. Hoy, el desarrollo del producto, la comercialización y el marketing constituyen áreas prioritarias del sector.

La crisis de la industria del calzado se ha reflejado no solamente en la caída de la producción, sino también en el empleo. Es una industria intensiva en mano de obra, dado que el empleo que genera responde más que proporcionalmente a los cambios en la producción. Hoy en día, el empleo generado por esta industria se ubica en alrededor de 90 mil puestos.

Por lo tanto, ante un entorno mundial que empieza a mostrar cambios más acelerados, tanto en la distribución geográfica, en tecnología y calidad, y frente a la férrea competencia que emprende la nueva ola de productores como China, Vietnam y Brasil, es imposible alcanzar un desarrollo competitivo del sector si no se cuenta con una visión de largo plazo. Lo anterior presenta un reto de grandes proporciones para la industria mexicana de cuero-calzado: el desafío de la híper competencia global no solo en el mercado internacional sino en el mercado local para los próximos años.

La Industria Mexicana del Calzado es un sector productivo tradicional compuesto por 4,911 fábricas de calzado distribuidas por todo el país. La Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato representa actualmente a más de 1,200 socios de los cuales 900 son fabricantes y el resto son comercializadores.

La industria nacional de calzado generó alrededor de 98,524 empleos en el año 2006, y se estima que por cada empleo directo se generaron dos empleos indirectos. La industria del cuero y el calzado es una de las 26 ramas que registró un incremento en un producto interno bruto (PIB) en el tercer trimestre del 2007. De las 49 ramas que conforman la industria manufacturera, el 53% presentaron incrementos en su PIB respecto de los niveles observados en el tercer trimestre de 2006. En el caso del calzado, su comportamiento positivo podría prolongarse hasta el último trimestre de 2007, mientras que en el sector de la curtiduría, la demanda de piel en los mercados internacionales, especialmente China, podría mantenerse en el cierre de 2007.

El sector textil y de la confección registró 13,064 empresas (3.1% menos con respecto al 2005), del total de empresas el 18% corresponde a la industria textil y el 82% a la industria de la confección. La industria textil y de la confección participa con el 12.6% de los empleos generados en toda la industria de la transformación y cerca de 3% del empleo total nacional.

En el 2006, el sector textil y de la confección contabilizó un total de 503,470 empleos, correspondiendo un 24% a la industria textil y un 76% a la confección. Del 2005 al 2006 el sector textil y confección perdió 17,693 empleos, siendo la más afectada la industria de la confección ya que perdió el 98% de ellos.
De cada 100 empleos formales del sector manufacturero 13 los genera el sector Textiles, Prendas de Vestir y Calzado. A la par de la reducción en el número de establecimientos el empleo del sector se ha reducido, con énfasis a partir del año 2000 donde cada año, en promedio, se reduce el tamaño del personal ocupado en 29 mil personas. Las pérdidas más acentuadas en el empleo del sector se registran en la producción de manufacturas de textiles, seguidos por la reducción de puestos de trabajo en la industria del vestido y del calzado. En todos los casos la competencia con las importaciones asiáticas define sustancialmente el desempleo.

El empleo formal del subsector supera los 400 mil empleos y ha experimentado una disminución de 174 mil puestos de trabajo entre el año 2000 y 2006. Si se toma el dato Censal del 2003, por cada 10 empleos que se registran en el sector formal hay cuatro no formales. El sector en su conjunto aporta a la economía nacional poco más de 700 mil empleos directos (formales e informales).

Por cada empleo formal que se pierde en este sector se reduce la capacidad adquisitiva en aproximadamente 80 mil pesos anuales. Los impactos regionales de este desempleo son mayores que en otras industrias, dada la formación de agrupamientos en las zonas del Bajío, Occidente y Centro del país.
Las afectaciones al empleo impactan las remuneraciones reales de las zonas productoras. Éstas no poseen una diversidad empresarial que les permita movilidad laboral y absorción de estos empleos perdidos. Por ello, las economías regionales reducen sus posibilidades de expandirse con base en la evolución de esta cadena empresarial.

La importación internacional de productos asiáticos ha propiciado la reducción de empresas y el detrimento del empleo. A partir del año 2000, el sector ha perdido en promedio 29,000 empleos anuales. Por cada empleo que se pierde, se reduce la derrama de al menos 80,000 pesos (lo que equivale a mil millones de pesos anuales) más el efecto multiplicador que genera el gasto de estos ingresos.

Las perspectivas de este sector han propiciado la animadversión de los agentes financieros para otorgar créditos (sobre todo financiamiento a la inversión). El crédito bancario es actualmente la tercera parte de lo que se otorgó en el año 2000 y representa una séptima parte del crédito de 1995.

La expansión internacional China en el comercio manufacturero internacional ha trastocado la economía global. En los últimos 15 años su participación en el comercio internacional de manufacturas de textiles, prendas de vestir y calzado ha crecido de 8% al 25%. La incursión de China en el contexto manufacturero mundial es un paradigma inobjetable. Tan sólo en México la propagación de las importaciones totales provenientes de esa economía han crecido a tasa media anual de 40% y se han arraigado en las manufacturas eléctricas y productos de plástico.

El resto de los grupos de productos importados en la década reciente crece a tasas de 33% cada año, lo que implica que cada 36 meses se duplica la cantidad importada proveniente de China. Prendas de vestir, textiles y calzado provenientes de China, se incorporan al comercio nacional con alto dinamismo, en detrimento de la cadena de valor generada en territorio nacional.

La apertura a los productos de origen chino es un tema conocido por la economía mexicana. A inicios de los años noventa propició que en menos de dos años las importaciones de calzado chino ocuparan cerca de la quinta parte de las importaciones totales. La alternativa viable en los tres últimos lustros ha sido la aplicación de Cuotas Compensatorias a poco más de un millar de fracciones arancelarias de origen chino. Las cuotas compensatorias han permitido proteger relativamente la cadena productiva de artículos de la confección, textiles, instrumentos eléctricos y calzado.

El momento actual del Sector Textiles y Prendas de Vestir es de una competencia más intensa proveniente del comercio externo, en particular de China. Las cuotas compensatorias han limitado relativamente este tipo de importaciones. Aún así, hay una presión comercial que favorece su crecimiento.
La competitividad de las manufacturas chinas está basada en Zonas Económicas Estratégicas predominantemente industriales, donde se ha concentrado la Inversión Extranjera Directa y la inversión del Estado. Dichas zonas gozan de distintas políticas fiscales preferenciales cuando su finalidad es la exportación y la generación de tecnologías avanzadas.

La Industria mexicana, en general, se encuentra en una condición desfavorable ante la incursión de la producción manufacturera de China. Las exportaciones chinas han ganado mercado en el contexto mundial; en particular, en el caso de sus exportaciones de textiles, confección y calzado; representan hoy la cuarta parte de las exportaciones mundiales. Las empresas mexicanas de textiles, prendas de vestir y calzado son un conglomerado industrial que compiten inequitativamente con la política industrial China que lleva 25 años de continuidad y crecimiento.

Para México las cuotas compensatorias a las importaciones chinas, han servido para mitigar la reducción del tamaño de las cadenas empresariales y las redes de valor agregado, especialmente para mantener el empleo del agrupamiento industrial. Las cuotas compensatorias por sí mismas no crean la equidad en este proceso de competencia global. Lo que condiciona la necesidad de una política de fomento, renovación tecnológica, investigación y modernización comercial para este conglomerado.

La relevancia del agrupamiento industrial de textiles, prendas de vestir y calzado es que en 1994 representaba uno de cada cinco establecimientos del Sector Manufacturero. Actualmente es uno de cada seis establecimientos, donde la afectación mayor de la apertura comercial la han experimentado las empresas productoras de prendas de vestir.

Ante el incremento de las importaciones provenientes de China, Vietnam y otras naciones asiáticas, diversos países han tomado medidas para proteger sus industrias del calzado, textiles y confección y, por tanto, el valor agregado que éstas generan. Entre las medidas de resguardo a la industria destacan la de Unión Europea que ante la apertura del mercado chino, impuso nuevos aranceles al calzado de piel proveniente de China, mientras continúa el proceso para demostrar el dumping que al parecer practica este país asiático.

En las mismas condiciones, actúo Brasil y otros países del MERCOSUR que aún sin tener bien elaborados sus argumentos del posible dumping chino, aplicaron aranceles restrictivos a los productos de esta nación asiática, debido a que el aumento del arancel se mantiene en los márgenes de la OMC. En varios casos, las medidas están destinadas a evitar la triangulación de importación de productos de origen chino que llegan al país desde terceros países y que aumentan el déficit comercial con esta nación asiática.

Pero el arancel no basta. Colombia tiene un arancel a este tipo de productos del orden del 20%. Hasta noviembre de 2006 contaban con medidas proteccionistas de las importaciones chinas tales como precios de referencia, declaración anticipada de mercancía, empadronamiento de importadores, controles en las zonas libres y entrada restringida por determinados puertos y aeropuertos. Al eliminarse estas barreras aduaneras, la caída de la producción ha sido de un 9% y las ventas en 30%, desde noviembre hasta septiembre del presente año. Ante esta situación, los industriales reclaman que se retomen las medidas aduaneras.

Es por ello que además del aumento de los aranceles, se observa que en varios países productores han aplicado medidas de: fiscalización aduanera, eco etiquetado, declaración anticipada de mercancías y aduanas especializadas para la entrada de la mercancía, entre otras. Sin embargo, las medidas más importantes han sido la decisión de los gobiernos de desplegar políticas industriales en apoyo al sector de calzado, textiles y confecciones por su papel en la generación de empleos formales, el valor que le aportan a la economía y en algunos casos por el aporte que otorgan los productos a la marca-país, lo que en México no ocurre actualmente.

Ciertamente en el Protocolo de Adhesión de China a la OMC, México expresamente reconoció que las medidas que listó en el Anexo 7 del mismo son incompatibles con la OMC y negoció una reserva que le permite no sujetar las medidas antidumping que reservó a las disposiciones de la OMC por 6 años, plazo que se vence el próximo 11 de diciembre y si bien reconocemos el esfuerzo realizado por la Secretaría de Economía en la revisión de todas las cuotas compensatorias, también es cierto que el ajuste de dichas cuotas deben hacerse en condiciones de equidad en la competencia comercial, la que creemos con los industriales mexicanos que están dando una batalla desigual, no se está dando con los productores ni con los importadores mexicanos y extranjeros de productos Chinos, como tampoco se ve que las autoridades aduaneras pongan remedio a los altos índices de contrabando de productos chinos de calzado, textil y vestido, así como al contrabando técnico. La Secretaría debe actuar en estricto apego a la ley y sus obligaciones de la OMC. Por ley, la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales debería jugar un papel neutral, sin embargo esta Dependencia a fin de que genere a la industria manufacturera mexicana la confianza suficiente, deberá resolver técnicamente, con base en la información que le presenten todas las partes interesadas. No puede la Secretaría de Economía meter a la sociedad mexicana en un falso debate derivado de confrontar a los productores contra los importadores y comercializadores pretextando poder poner en manos de los consumidores productos baratos pero de calidad "made in china" de corta duración, a costa de sacrificar el empleo de miles de mexicanos.

Por lo anteriormente expuesto someto a la consideración de esta H. Cámara de Senadores de urgente y obvia resolución el siguiente:

PUNTO DE ACUERDO

PRIMERO.- Que frente a la terminación de las cuotas compensatorias el próximo 11 de diciembre a la importación de calzado, textiles y vestido provenientes de China, la Secretaría de Economía fije, de acuerdo a sus facultades un período de transición de 5 años a efecto de que las cuotas arancelarias compensatorias se mantengan para establecer a partir de esa fecha, un proceso de desgravación progresiva estableciendo durante el mismo tiempo un proceso de negociación entre los productores y los importadores mexicanos.

SEGUNDO.- Que la Secretaría de Economía con los productores mexicanos de las industrias del sector cuero-calzado, textiles y del vestido, establezca un programa integral extraordinario de competitividad y de apoyo durante un período de 5 años a los productores nacionales a fin de proteger la planta productiva y sobre todo el empleo de los mexicanos.

TERCERO.- .El Senado de la República hace un exhorto respetuoso a la Secretaría de Economía a fin de que con toda objetividad y sin sesgos haga valer el estado de derecho, pero con justicia y equidad, valorando con responsabilidad las pruebas de dumping y competencia desleal que los productores mexicanos han presentado a la Unidad de Prácticas Comerciales Internacionales en contra de las importaciones de calzado, textiles y vestido de origen chino y defender la permanencia de las cuotas compensatorias.
Dado en el Salón de Sesiones del Senado de la República, en la Ciudad de México, Distrito Federal, a los 4 días del mes de Noviembre de 2007.

SUSCRIBEN

SEN. RICARDO TORRES ORIGEL
SEN. RUBÉN CAMARILLO ORTEGA
SEN. GUILLERMO E. TAMBORREL SUAREZ
SEN. FRANCISCO ARROYO VIEYRA
SEN. HUGO LAVIADA MOLINA

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