Reforma.com
20 septiembre 2007,
Mónica Delgado.
20 septiembre 2007,
Mónica Delgado.
Francia.
- Ingresar piratería a territorio francés implica su decomiso, además de una multa fijada en función del precio de venta del artículo copiado.
El maletín marrón aparentaba ser un lujoso modelo de la marca francesa Louis Vuitton y la turista brasileña que lo portaba orgullosamente nunca se imaginó que le causaría problemas con la aduana del aeropuerto parisino de Orly.
"Su bolso es falso. No es un modelo auténtico de Vuitton, es piratería", dijo en inglés el agente aduanero que por este motivo retuvo a la brasileña, proveniente de Praga, República Checa, para verificar su equipaje.
"Sí, es una imitación. Lo compré en Grecia, ¿cuál es el problema?", preguntó la carioca sorprendida por el interés que despertaba su bolso.
"La piratería es un delito. Comprar y poseer un producto pirata es ilegal y la ley lo sanciona", respondió el funcionario galo antes de precisar que le impondría una multa y le decomisaría el bolso.
"No sabía", susurró la turista mientras el aduanero le informaba sobre la lucha gala contra la piratería y le indicaba que todo particular detenido con productos piratas es sancionado.
Como esta viajera brasileña, cada año miles de turistas extranjeros enfrentan a su paso por fronteras y aeropuertos franceses la severidad de la legislación.
"Es un comercio ilegal y al igual que sucede con la droga, el que compra o el que vende incurre en un acto ilegal. Una persona que posee un artículo pirata es una persona que incurrió en un delito y la ley exige una sanción", explicaron agentes aduaneros del aeropuerto parisino.
Para reconocer si los artículos son auténticos o no, los agentes aduanales se basan en la experiencia pero también en la información y los catálogos al día que les proporcionan las marcas de lujo.
Pero en ocasiones las copias son tan buenas que es necesario profundizar la observación o llamar al representante de la marca que mantiene una permanencia en cada aeropuerto internacional para dar asistencia a la aduana.
Las multas se fijan en función del precio de venta del artículo copiado, en la mayoría de los casos se elevan a una o dos veces este precio.
En los casos más graves de productos piratas las multas pueden llegar hasta 300 mil euros (420 mil dólares) y las penas a 3 años de cárcel. Comentar esta Noticia...






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