La industria gana fuerza como motor de crecimiento económico

- lunes, 11 de junio de 2007 -

Huelvainformacion.es,
10 de junio de 2007,
José Manuel Menudo.

El sector industrial se está convirtiendo en el protagonista del crecimiento de la economía española. De acuerdo con la contabilidad nacional del primer trimestre, el avance del PIB se aceleró hasta el 4,1 por ciento, incrementándose el diferencial con la UE hasta un punto porcentual. Este impulso provino del fuerte repunte de la industria, que por primera vez desde 2000, superó a la construcción. Es más, el sector secundario y la inversión en bienes de equipo compensaron la suave desaceleración de la construcción y del consumo familiar.

El caso es que la tendencia parece que se mantiene, ya que el Índice de Producción Industrial (IPI) correspondiente a abril experimentó una variación del 6,5 por ciento en relación con el mismo mes del año anterior (4 por ciento si eliminamos los efectos del calendario). Fueron cuatro puntos más que en el mes anterior, de modo que se confirma la buena senda iniciada por el sector.


La tasa media del IPI se situó en un 4,9 por ciento en los cuatro primeros meses de 2007. En ese período, la evolución de la producción industrial, atendiendo al destino económico de los bienes, fue del 5,4 por ciento para los bienes de consumo (un 17,4 para los bienes de consumo duradero y un 3,6 para los bienes de consumo no duradero), del 8,9 por ciento para los bienes de equipo, del 5 para los bienes intermedios y del -1,9 por ciento para la energía. La pujanza del sector conlleva, por tanto, un fuerte incremento en la demanda de bienes de equipo para la producción industrial.

Por otra parte, las actividades que registraron mayores ascensos entre enero y abril fueron la fabricación de maquinaria y material eléctrico, con un 22,1 por ciento; la producción de muebles, con un 21,6; el material médico-quirúrgico, con un 13,5 por ciento, y la industrial del tabaco, con un 13,4. Por el contrario, las actividades que más sufrieron fueron las tradicionales (textil, zapatería y marroquinería, confección) y la producción energética (refino de petróleo y extracción).

La versión negativa de este auge industrial es que no fue homogéneo en todo el territoio nacional. Entre las regiones perdedoras destacó Andalucía, cuyo IPI se encuentra estancado en el 0,8 por ciento y sólo supera al de Navarra. En multitud de foros y medios se han señalado los errores de la política industrial y tecnológica de la Junta de Andalucía. Ahora son los datos los que hablan y señalan que nuestra región aún no ha encontrado una compensación a la suave desaceleración que se aprecia en la construcción.

José Manuel Menudo es profesor de la Universidad Pablo de Olavide.

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