Pioneros y precursores: El Barrio Curtidor

- jueves, 29 de marzo de 2007 -

Periódico a.m.
29/MARZO/2007
FRANCISCO ALVARADO DURÁN


¡SOMOS CURTIDORES!


El Barrio Arriba o de la Canal, como también llegó a ser conocido, fue la primera zona industrial de la ciudad. Si bien la curtiduría se ejercía en sus rumbos desde el Virreinato, fue entre los últimos años del siglo XIX y primeros del XX cuando las tenerías comenzaron a marcar y definir la fisonomía del lugar.

Aquellos antiguos curtidores que citábamos la semana pasada en muchos casos crecieron en las mismas calles del Barrio y en ellas florecieron sus industrias.

Al centro del Barrio estaban la parroquia del Señor de la Salud y el jardín Allende, mismo que fue formando desde muy antiguo alrededor del pozo que abastecía de agua al vecindario, tal vez desde que los mulatos libres que habitaban la Villa de León en 1597 tuvieron que hacer “barrio aparte” por mandato virreinal.

Hace medio siglo, el Barrio Arriba era un barrio curtidor en todo su esplendor. Los invitamos a recordar -o en su caso a conocer un poco- de lo que se veía entonces en sus populosas calles.

Para empezar, todavía existía la calle o callejón de La Cruz, que era como un pasaje secreto al jardín desde la Rayón. Desapareció a finales de los ochenta con la construcción del nuevo mercado Allende.

Y era nuevo porque en La Cruz funcionó durante décadas el antiguo mercado, que no era otra cosa que unas barracas cubiertas con un antiguo techo de lámina de doble agua. Entre esas barracas convivían las fonditas y los antojitos con los puestos de verduras o frutas.

Era tal la algarabía y el movimiento que las fachadas de las casas se perdían o éstas terminaban convirtiéndose en más negocios. En esas antiguas fincas funcionaban por ejemplo la carnicería de los Cortez y la jabonera de don Luis Caballero.

En cuanto al pozo en la plaza del Barrio -en cuya rinconada estaba la casa paterna de Bernardo y Chuy Aguilar-, es posible que en algún momento fuese un ojo de agua como otros tantos que había en la ciudad. Por ejemplo, a finales de los mil ochocientos vivía Don Higinio, un viejo aguador que repartía los cántaros a domicilio. El agua la obtenía del ojo de agua del Fraile cuya existencia data de las fechas de la fundación de León cuando el martirio del Padre Cuenca.

El punto es que el pozo artesiano del Barrio se perforó a principios de siglo como parte de un plan de las autoridades para proveer de agua a la creciente población. Obras similares se hicieron en el vecino barrio de Santiago. Donde estuviera el pozo levantaron años después el mercado República.

Antiguamente, los moradores del Barrio Arriba se surtían de agua a través de la acequia o canal que daba servicio de agua a la Villa de León desde las huertas y pastos que hoy conocemos como el parque Hidalgo.

Abierto el pozo, se colocaron llaves surtidoras; una de ellas terminó dándole nombre a la esquina de Constancia y Aquiles Serdán como “esquina de la llave”. En los cincuenta ahí estaba la tenería de Isidoro Santos Sánchez y Calzado Memo por un lado y por el otro, la esquina de la tenería de Ángel Aviña y del hospital Juárez.

El Barrio, en un principio separado de la Villa española, no tardó en unirse y tender lazos con la original traza urbana. Esto se debió en buena medida al movimiento mercantil, ya que desde el siglo XVI, para entrar o salir por el norte de León, había que hacerlo por la calle Real de Lagos, que hoy conocemos como Hidalgo, misma que daba camino a Zacatecas por la izquierda o al mineral de Comanja doblando a la derecha del Cerro Gordo.

Por esa calle, originalmente a la vera del Barrio, circulaban las recuas, ganados y arrieros que abastecieron a lo largo del siglo diecisiete de carne, sebo y cueros a las minas del norte o a Guanajuato y México. A la mitad del siglo XX, por esa misma calle, -en su parte correspondiente al Barrio-, se veían burros y camionetas con cueros de múltiples tenerías como “La Luz” de Jesús Ruiz Miranda, “El Águila” de los señores Pedroza y la que pertenecía a Luis Alcaraz “El Pipitilla”, por ejemplo.

Otro límite natural del Barrio Arriba era el cerro de La Meseguería, así llamado durante la colonia española en tiempos del Repartimiento y que después le llamaron cerro de El Calvario. En la falda oriental de este cerro y en paralelo a la Real de Lagos, corría la calle de los Oláez (27 de Septiembre), pasando precisamente por la plaza del Barrio y hacia el sur cruzaba la canal para llegar a las Huertas y Baños de Doblado y conectar camino al cerro de Guadalupe, exactamente al poniente de la plaza Real o Plaza Principal de la Villa de León. Esta sí que estaba llena de tenerías en los años cincuenta: la “Tersa” de Hermilo González, las de los Frausto, los Cervantes, los Hernández y los Sánchez, entre otras.

Entre estas dos calles – la De los Oláez y la Real de Lagos – cruzaban el Barrio otras dos de sur a norte: la de La Soledad (Aquiles Serdán) y la de los Ángeles (Veinte de Enero) que salían desde el Matadero ubicado en un solar muy cerca del puente de La Soledad, mismo que daba salida sur a los poblados del Rincón. Ambas arterias estaban plagadas de tenerías en la segunda mitad del siglo pasado.

En Aquiles Serdán, de norte a sur, teníamos a los Aguilar, Jacinto Vargas, Magdalena y Gilberto Alvarado, Ángel Aviña, Jesús Navarro, Vicente Velázquez, Miguel Torres, Ireneo Durán, Chema Padilla, Isidoro Santos, Lorenzo Falcón, Pascual Sánchez, Changel Jiménez y Luis Marmolejo. Y en la Veinte de Enero: empezando con Víctor Medina, Florencio Quiroz, Guadalupe Durán, los Centeno y Paco Cabrera.

Más al oriente se abrió paso la calle de Pachecos (hoy Cinco de Mayo) y la calle Honda (Hermanos Aldama), que eran las primeras que se inundaban cuando el río de Los Gómez no aguantaba las aguas.

Por esta razón fue que en el siglo dieciocho se construyó el primer terraplén a la orilla del río (1770) dando origen “al Bordo” o Malecón del Río que desde siempre ha atado en manojo todas estas calles del Barrio juntándolas en la Garita del Norte que se construyó para efectos de control fiscal en 1777.

De esa misma época data “El Estanquillo” que de tan mal surtido no se le llamaba Estanco, pero cuyas funciones eran la venta oficial de sellos, tabaco y cerillas; se ubicaba éste en la esquina noroeste del crucero de las calles Rayón (antes Alberca) y Veinte de Enero. Y por el año de 1780 se construyó en el Barrio Arriba la nueva Casa Mata – depósito de pólvora – para salvar de riesgos a las casas de la Plaza Principal de la Villa, pues hasta entonces se usaba para este fin la casa de Administración del Tabaco contigua a la Real Cárcel en la Placita Menor y frente a la parroquia Franciscana.

Eran también curtidores conocidos de aquellos lejanos tiempos don José Vicencio Miranda, Nicolás Candelas, Francisco Marmolejo y Juan Morales, vecinos de barrio de Don Francisco de Oláez y de la Casa de los Castizos, o sea de aquéllos sin “limpieza de sangre” hijos de mestizo y española; se hablaba también de la “Casa de los duros”, ya sea porque así se referían a los zapatos por entonces o porque sus habitantes eran infames. Ambas casas estaban a las faldas del cerro de La Meseguería, la primera al Sur y la otra hacia el oeste.

Los cueros que salían de León hacia la Capital o cualquier material que venía de importación debían ser registrados para su control en la Real Aduana Principal que administraba don Antonio Alegre y Agreda en el fundo que edificó por 1798 en la plaza que daba frente a la iglesia vieja de la Veracruz, primitiva del actual oratorio de San Felipe Neri en el Centro Histórico.

Esta Aduana Principal se ayudaba de la Garita Norte para sus controles; en 1950 la Garita era el remate del barrio curtidor, a donde confluían la Veintisiete y la Dieciséis –de Septiembre llamadas las dos- referidas al movimiento de independencia, una a su proclama en 1810 y la otra a su triunfo en 1821. Por ahí se anidaron, de poniente a oriente, las tenerías de Everardo Orozco, Manuel Álvarez, Camilo y Pancho Alba, “La Española” de Chema Padilla y la “Titán” de Rodrigo González Calderón.

Los curtidores

Comentar esta Noticia...

Hacer comentario de Voz...

0 Comentarios: