Infobaeprofesional.com
24 de julio de 2007.
24 de julio de 2007.

- El gobierno pretende elevar barreras a la importación de textiles. Como también se gravarían materias primas, parte de la industria está en pie de guerra.
Brasil.
El gobierno brasileño está en diálogo con sus socios en el Mercosur para elevar el Arancel Externo Común (AEC), que incide sobre importaciones de calzados, muebles, productos téxtiles y vestuario.
Esto, que en primera medida busca traer tranquilidad a los sectores industriales brasileños, genera opiniones contrapuestas. En el caso del sector textil, las pequeñas y medianas empresas prevén que el aumento del arancel impactará fuertemente en los costos finales, ya que la medida también estipula gravar el ingreso de materias primas.
El gobierno brasileño está en diálogo con sus socios en el Mercosur para elevar el Arancel Externo Común (AEC), que incide sobre importaciones de calzados, muebles, productos téxtiles y vestuario.
Esto, que en primera medida busca traer tranquilidad a los sectores industriales brasileños, genera opiniones contrapuestas. En el caso del sector textil, las pequeñas y medianas empresas prevén que el aumento del arancel impactará fuertemente en los costos finales, ya que la medida también estipula gravar el ingreso de materias primas.
Según publicó Valor, los diseñadores de moda también están en contra de la medida, ya que hay un sinfín de tejidos que no fabrican las empresas locales.
“Lo que queremos es un tejido barato", dijo Roberto Chadad, presidente da Asociación Brasileña de la Industria del Vestuario (Abravest), câmara que reúne a 17 mil Pyme del sector radicadas en San Pablo.
”Ningún país promueve el aumento de la materia prima. Eso es inédito en el mundo”, agregó.
Por otra parte, la Asociación Brasileña de la Industria Textil (ABIT) solicitó al gobierno brasileño la elevación de la tarifa para productos terminados a un 35% y llevar al 30% el arancel para los tejidos.
Según el director ejecutivo de ABIT, Fernando Pimentel, “defenderemos nuestra supuesta. Está en riesgo el séptimo mayor parque productivo del mundo”.
La medida, ya fue aprobada por la Argentina y ahora está en estudio entre los socios menores. Paraguay está a favor de elevar la tasa a los productos confeccionados, pero se opone a aplicarla a los tejidos, porque es importador neto de materia prima.
Uruguay, por su parte, se resiste a aprobar la medida para ambos tipo de productos porque concedió recientemente apoyo al sector.
ABIT defiende que el gobierno aplique un “waiver”, una suerte de licencia para elevar las tarifas de tejidos y confecciones sin la aprobación del Mercosur
Actualmente, las tarifas de importación brasileña están en 20% para confecciones, 18% para tejidos, 16% para hijos y 14% para fibras de algodón, según informó Valor.
Con este escenario, el próximo miércoles, representantes de la Asociación Brasileña de Importadores de Materias Primas Textiles (Abitex) se reunirán con el ministro de Desarrollo, Miguel Jorge, para debatir este punto. “Tenemos mucha dificultad para conversar con el Gobierno sobre este tema”, reclamó José Marcos de Oliveira, presidente de la entidad.
Según el directivo, las firmas nacionales que fabrican telas apenas abastecen el 10% del consumo local.
Comentar esta Noticia...






0 Comentarios:
Publicar un comentario